Porque desde el cielo se manifiesta mucho más la sobriedad, historia y fuerza leonesa.
Solemos salir a volar en globo en León desde la parte norte de la ciudad, zona la Palomera.
Con la luz del alba y la paz de flotar en el aire, entramos poco a poco en la ciudad, pudiendo divisar perfectamente desde nuestro balcón improvisado que es la cesta del globo, todos sus monumentos importantes, como la Catedral que desde el cielo es majestuosa y se contempla perfectamente su cruz latina y sus vidrieras.
También divisamos la muralla y su perímetro, San Isidoro, la Plaza del Grano, la Plaza Mayor, San Marcos y un montón de iglesias.
A las afueras de la ciudad, ya en campo abierto, podemos divisar en nuestro paseo en globo por León el gran contraste entre el norte y el sur de la ciudad; al norte las espectaculares montañas de la Cordillera Cantábrica y muchos más montes y al sur las llanuras castellanas con grandes campos de cultivo.
Por lo tanto, subir en globo en León es una mezcla de cultura, experiencia visual y sensorial únicos, flotando sobre unas tierras con siglos de historia resumida en un vistazo de una hora aproximadamente que te colmará y te hará sentir único.



