En la parte este de la ciudad de Valladolid en España, a unos 35 km, existe una tierra que no deja indiferente a nadie y que te va a sorprender.
Subir en globo en la Ribera del Duero no es solo un paseo; es una forma de entender la historia, la geografía y la pasión vinícola desde una perspectiva privilegiada.
Es una zona mundialmente famosa por sus tintos, pero su paisaje es igualmente fascinante.
Desde la paz absoluta que se siente en la cesta del globo y los 360º de vistas infinitas, podrás divisar el majestuoso castillo de Peñafiel con su forma de barco, también todas sus bodegas más prestigiosas como pueden ser Vega Sicilia, Protos, Matarromera, Dehesa de los Canónigos, Arzuaga, Abadía Retuerta y en la zona de Burgos algunas como Portia, Viña Pedrosa, Prado Rey, Traslascuestas, Carmelo Rodero, etc.
También podemos divisar el serpenteante cauce del río que da nombre a esta tierra, el Rio Duero, que con su vegetación de ribera genera un contraste muy bonito con el ocre de los campos de Castilla.
También, realizando un vuelo en globo por la Ribera del Duero podemos divisar la tranquilidad de la vida en esta zona, pueblos pequeñitos de gran encanto, donde parece no corre el tiempo.
Después del vuelo en globo en la Milla de Oro de la Ribera del Duero, podrás disfrutar de una gran gastronomía, con restaurantes estrella Michelín y otros muchos de gran calidad, donde se puede probar el famoso lechazo asado al sarmiento, los famosos pinchos de Traspinedo y la gran gastronomía de la zona.
Por todo lo anterior, este es un lugar único para evadirte de la rutina, descansar, aprender de vinos y comer maravillosamente bien, te sorprenderá y estarás deseando volver.



